
Las fiestas del fuego, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad
El fuego vital y renovador es el elemento común de las fallas de los Pirineos, tradición declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la UNESCO. Los rituales (las «bajadas del fuego solsticial del Pirineo») pueden variar en función de cada zona, pero normalmente se inician con el encendido de las fallas, faies, haros o brandons en una montaña, colina o lugar elevado cercano a la localidad, y visible. A continuación, con las antorchas o troncos ya prendidos y cargados a hombros, se acostumbra a hacer la bajada (guiada por el capataz o fadrí major y formando a veces serpientes de fuego o incluso haciendo carreras) hasta llegar, pasando por las calles del pueblo, a la plaza principal o mayor. Allí, siguiendo el ritual y quizás al son de las campanas o la música, se enciende con las fallas una sola hoguera, faro o haro, que ilumina la fiesta durante la noche más larga del año, con bailes y danzas tradicionales que pueden alargarse hasta bien entrada la madrugada, hasta la salida del sol.
Hay diversas modalidades de fallas, y también puede ser diferente la manera de utilizarlas, según la tradición propia de cada localidad y lugar: hay fallas de una sola pieza (las llamadas rentines) y otras que se elaboran con varias piezas de madera de pino sujetas con alambre y un mango de fresno o de avellano. A parte de las bajadas, y en función del sitio, las celebraciones varían: desde lluvias de fuego a juegos con las teas, arrastrar las fallas por las calles del pueblo mientras la gente salta por encima de ellas, bajadas infantiles, bajadas con carreras de relevos, acompañadas por el sonido de los cencerros…
En la mayoría de los casos las fallas se bajan la noche de San Juan (el 23 de junio por la noche), si bien esta tradición también se celebra por San Pedro o en el solsticio de invierno (como es el caso de la fia-faia de Bagà y de Sant Julià de Cerdanyola). Lo cierto es, que en cualquier caso, reúnen a un gran número de personas autóctonas y, cada vez más, visitantes curiosos que desean descubrir de cerca estos ritos que tienen en el fuego su elemento principal.
Las bajadas de fallas de los Pirineos
Tienen lugar en más de sesenta localidades, especialmente durante los meses de junio y julio, pero también en el solsticio de invierno.
Para saber cuándo tienen lugar y en qué consisten en cada caso, sus singularidades y el programa, es necesario consultar las páginas web de los respectivos ayuntamientos.
www.fallasdelpirineo.com/mapa-del-fuego/
www.patrimoni.gencat.cat/es/articulo/las-fiestas-del-fuego-en-los-pirineos
www.visitpirineus.com/ca/que-fer/fires-i-festes/baixada-de-falles-als-pirineus
www.mhcat.cat/exposicions/exposicions_realitzades/festes_de_foc_al_pirineu