Cal Calsot

En Montellà, un pueblo de montaña pequeño y tranquilo de menos de 100 habitantes, situado al pie de la sierra del Cadí, a 1158 metros de altitud, encontramos Cal Calsot, una masía del siglo XIX convertida en una pequeña casa rural en la que sus responsables cuidan de sus huéspedes como si fueran amigos y del entorno como si fuera su casa. Es el sueño hecho realidad de Lidia y Marc, un espacio en el que han dado alas a la creatividad y han transmitido su manera de vivir, respetando el entorno y la cultura local. Un lugar para disfrutar de la naturaleza y el silencio, para descansar, desconectar, encontrarse a uno mismo y sentirse como —e incluso mejor— ¡que en su propia casa!

La casa rural con encanto para desconectar y disfrutar de la naturaleza

Quien se aloja en Cal Calsot puede percibir, en cada rincón, cómo son Lidia y Marc: “Como dice El Petit de Cal Eril en uno de sus temas —nos explican—, somos transparentes. Lo que hacemos transmite como somos, y es por ser como somos, que lo hacemos como lo hacemos.”

Ambos procedían del mundo del arte y, un buen día, tomaron la decisión de cambiar su manera de vivir. Después de veinte años en Barcelona y aun habiendo disfrutado de la ciudad como universitarios y después trabajando, así como aprovechando la oferta cultural —exposiciones, museos, conciertos, festivales…—, su principal motivación era salir de allí: “No somos originarios de ciudad y, cuando nacieron nuestros hijos, pensamos que, para nosotros, Barcelona no era el escenario que queríamos para verlos crecer. Al mismo tiempo, todos sabemos que la conciliación laboral es un desastre en este país, o por lo menos complicada. Gestionar una casa rural nos parecía una opción que nos permitía resolver todas estas inquietudes, ¡pero materializarlo era casi un sueño! Nos gustaba recibir gente en casa, organizar cenas para los amigos, cocinar y cuidar de los detalles. Era ya un clásico, por ejemplo, ¡celebrar las Nocheviejas en nuestra casa! Teníamos, pues, por así decirlo, aptitudes para podérnoslo plantear.”

Entonces las estrellas se alinearon…

¡Hacia Montellà!

Todo fue sobre ruedas, y el destino escogido para el traslado fue Montellà, situado en una de las zonas menos conocidas de la Cerdanya y el Pirineo, el Baridà. Allí, Lidia y Marc decidieron crear un proyecto desde cero y disfrutar de una forma de vida más pausada, saludable y sostenible en este entorno natural. “Cal Calsot es propiedad de la familia de un buen amigo y, allí, ya habíamos pasado algunos fines de semana. De hecho, siempre le explicamos a nuestra hija que ¡fue allí donde dio sus primeros pasos! El caso es que Cal Calsot quedó vacío y le hacía falta un nuevo uso, y nuestro amigo lo último que deseaba era convertirlo en apartamentos. En aquel momento, nuestra idea dejó de ser bucólica, y empezamos a materializarla. Estamos hablando del año 2008, y pudimos abrir finalmente en 2012.”

Cal Calsot les ha permitido cumplir con su sueño, inventando un espacio para vivir y compartiéndolo con otras personas. El caserío, típico de la Cerdanya de finales del siglo XIX, está catalogado como Patrimonio Cultural Catalán y es símbolo y testimonio de la vida de campo que ha perdurado durante siglos en el Pirineo.
Nos explican que la finca, aunque se encuentra a la entrada del pueblo (en origen, quedaba en las afueras), no queda a la vista: “no es hasta que cruzas la gran portalada y accedes al patio, que percibes su presencia. Todavía tenemos bien presente la vez que la cruzamos; nos quedamos muy impresionados. Una auténtica construcción ceretana, de austeridad sublime, de proporciones precisas, una arquitectura extraordinaria que, seguro, no te deja indiferente… Al mismo tiempo, se trata de una casa viva, puesto que ha estado siempre habitada desde el año 1831, obviamente con distintos usos, como el actual, cuando ha sido convertida en alojamiento rural”.

Lidia y Marc, junto con un buen amigo, crearon la nueva esencia de Cal Calsot, que se ve  reflejada en cada uno de los detalles de la masía. “Nos imaginamos la casa rural ideal, pensando en todas aquellas cosas que nos gustan: la naturaleza, los buenos quesos, el buen vino, conversar, leer, el silencio, los cielos estrellados, el aire puro, la nieve, el arte, la música, el yoga y caminar…” El resultado es un proyecto en el que pueden volcar toda su creatividad y transmitir su manera de vivir, con respeto hacia la idiosincrasia del entorno.

Cal Calsot, caserío típico de la Cerdanya de finales del siglo XIX catalogado como Patrimonio Cultural Catalán, les ha permitido cumplir su sueño, inventando un espacio para vivir y compartiéndolo con otras personas.

Como en casa, en un conjunto arquitectónico singular

Las reformas, iniciadas en 2011 con la conservación del patrimonio y la estructura arquitectónicos de la casa, convirtieron Cal Calsot, en 2012, en un alojamiento rural responsable, sostenible y respetuoso con el medio ambiente, con una conciencia y una filosofía que los propietarios ya tenían en los años ochenta. Tuvieron en cuenta también la calidad, el confort y la simplicidad, aportando creatividad en el diseño de los espacios, creando una parte del mobiliario y escogiendo cuidadosamente cada objeto, cada detalle.

“Si bien el conjunto arquitectónico es singular, lo que creemos que acaba haciéndolo especial —comentan— es el respeto de nuestro proyecto hacia este conjunto y hacia el entorno en el que nos encontramos, ya sea desde los materiales utilizados en la reforma hasta lo que se sirve en la mesa durante las comidas o desayunos, el mobiliario o los pequeños objetos, las cerámicas…; en definitiva, la coherencia de todo ello.”

En las primeras lluvias de ideas y durante la gestación del proyecto, definieron como eje conceptual que la propuesta fuese “zen rural”, un concepto japonés aplicado al Pirineo. “Con los años, ya tenemos bien definido e interiorizado lo que es o no ‘calsotero’, bien sea a la hora de adquirir una silla o cuando diseñamos y producimos un mueble.»

Cal Calsot es pues, en esencia, un alojamiento pequeño, con una capacidad máxima para 12 personas. Dispone de 5 habitaciones (4 habitaciones dobles y una triple/cuádruple) con excelentes vistas, amplias y confortables, luminosas, sin televisor y con baño privado. Son lo suficientemente espaciosas para poder practicar yoga y su diseño racional y funcional transmite calma porque solo hay aquello que es esencial. Los espacios comunes de la casa son la sala de estar, el comedor y el jardín experimental, el antiguo patio que ahora tiene especies de plantas locales del entorno más cercano y las plantas aromáticas con las que condimentan su cocina.

Los tres edificios de Cal Calsot —la casa, el pajar y las cuadras, rodeados por el patio— son un espacio de tranquilidad (para alojarse con niños, la edad mínima es a partir de 12 años) en el que el tiempo se detiene.

Las reformas, que preservaron el patrimonio y la estructura arquitectónica de la casa, convirtieron Cal Calsot en un alojamiento «zen rural» sostenible y respetuoso con el medio ambiente.

Un alojamiento rural responsable

A Lidia y Marc les gusta cuidar de las personas que les visitan, según su manera de entender el proyecto. Cocinan con productos de la tierra, alimentos frescos de temporada, ecológicos y de proximidad, para fomentar la economía local y reducir la huella de carbono, y trabajan en red con pequeños productores artesanos del territorio. Así, por ejemplo, el desayuno, completo y saludable, contiene productos bio, quesos y mantequilla de la Cooperativa del Cadí, mermeladas locales…, mientras que en la carta de la cena se puede escoger entre diferentes vinos y cavas ecológicos de DO catalanas, cervezas artesanas, tés, infusiones o zumos también ecológicos.

«Que el impacto de un alojamiento turístico sea el menor posible —dicen— ha sido una de nuestras obsesiones desde el inicio: siempre hemos creído en los productores locales, ecológicos y de temporada, reducimos los residuos, los plásticos, los envases… en una carrera que es diaria y con retos conseguidos a lo largo de estos años, pero siempre con objetivos de mejora. Nos gusta explicar a nuestros huéspedes que, por ejemplo, recibimos los yogures y la leche en envases de vidrio retornables, y les animamos a llevar cantimplora, que rellenamos con osmosis; servimos el picnic sin generar ningún residuo. También disponemos de un sistema de limpieza y de desinfección pionero, de agua ozonizada, gracias al cual hemos eliminado productos de limpieza y envases múltiples. Los huéspedes no encuentran jabón en envases de un solo uso, ya que el jabón que utilizamos es artesano, ecológico y producido en Catalunya, al igual que el vino que toman para cenar, o la cervecita fresca que pueden degustar a la sombra del tilo, en una tarde de verano en el patio…»

Cocinan con productos de la tierra, alimentos frescos de temporada, ecológicos y de proximidad, para fomentar la economía local y reducir la huella de carbono, y trabajan en red con pequeños productores artesanos del territorio.

En la página web  https://www.calcalsot.com, donde explican ampliamente quiénes son y qué hacen, comentan que gracias a su iniciativa han conocido a otras personas apasionadas por lo que hacen —tejedores, artesanos locales, queseros, carpinteros, ceramistas, ganaderos y agricultores—, que han hecho partícipes de su proyecto. «Tras cada objeto o producto hay una persona y una historia, y todos ellos nos ayudan a hacer de Cal Calsot lo que hemos querido que sea.» Por este motivo trabajan en red con los productores y artesanos del territorio impulsando la economía local, pero también con diferentes asociaciones con las que comparten valores: colaboran con proyectos empresariales de integración social, que ocupan a personas de colectivos desfavorecidos, como la lavandería de la Cooperativa Nougrapats de la Seu d’Urgell o la empresa textil Teixidors de Terrassa,  y con la Asociación Agroalimentaria de la Cerdanya, la Fundación Ecoagroturismo y Somenergia.

 «Tras cada objeto o producto de la casa hay una persona y una historia, y todos ellos nos ayudan a hacer de Cal Calsot lo que hemos querido que sea.»

La esencia: el cuidado del entorno

El emplazamiento privilegiado de Cal Calsot, al pie del Parque Natural del Cadí-Moixeró, permite descansar, relajarse, desconectar, disfrutar de la tranquilidad y el silencio, volver a conectar con uno/a mismo/a, y ofrece a quien se aloja un gran abanico de actividades relacionadas con la naturaleza y la cultura, en un espacio idóneo para desconectar y reconectar con uno/a mismo/a. Puede descubrirse el territorio, de gran belleza, a través de una amplia oferta de actividades ecoturísticas, respetuosas con el entorno: caminando o pedaleando, a caballo o en globo, en invierno esquiando o con raquetas, observando las aves y la fauna local…, acompañados de guías locales que lo conocen a fondo.

Por qué el cuidado del entorno está omnipresente en la esencia de la masía: se procura minimizar el impacto en el mismo siguiendo el modelo de las 5R: «Rechazar, Reducir, Reutilizar, Reparar y Reciclar», con el uso de energías renovables, reduciendo el consumo energético y la contaminación ambiental, y con un montón de acciones relacionadas, que incluyen la selección de los materiales utilizados en la casa (materiales naturales como la madera, la piedra, la lana, el algodón y el lino en los textiles, no contaminantes y saludables para las personas), el uso de aislantes térmicos y acústicos biodegradables, el suministro de energía verde, la promoción del transporte público…, ¡y muchas más!

«Una de nuestras obsesiones es que el impacto de Cal Calsot como alojamiento turístico sea el menor posible; por este motivo, el cuidado del entorno está omnipresente en la esencia de nuestra masía.»

Un cambio, un acierto

Residir en Montellà ha implicado un cambio radical en su vida, en todos los ámbitos, pero afirman que ha sido un acierto en todos los aspectos: «Ver crecer a nuestros hijos aquí arriba, la calidad de vida, trabajar en casa… Podemos afirmar que no nos añoramos y, si bien es cierto que nos encanta ‘bajar’ de vez en cuando, al cabo de 48 horas como máximo, ¡volvemos a estar aquí! Obviamente, hay amistades que ahora son más caras de ver, pero ya nos vamos reencontrando, o suben hasta aquí, ¡claro!»

Con su filosofía de alojamiento, han conocido a mucha gente del Alt Urgell y de la Cerdanya, sus productores, queseros… y el entorno, «con los maravillosos cambios de escenario que nos ofrecen las diferentes estaciones a lo largo del año. Cada una de ellas tiene sus características, su luz, sus colores, es siempre cambiante y sorprendente».

Explican que el hecho de trabajar y vivir en la misma casa conlleva ventajas y desventajas. «Somos autónomos y lo gestionamos todo nosotros, desde la limpieza hasta el diseño gráfico, la jardinería, el huertecito, las compras, la cocina… Diseñamos y producimos muchos de los objetos que hay en Cal Calsot, ilustramos, dibujamos y escribimos para la web, Instagram… Somos muy detallistas y ¡es nuestra forma de ser! Seguramente, en lo que fue la gestación del proyecto, no fuimos del todo conscientes de la implicación que requiere un alojamiento de estas características, y el reto ha sido aprender un oficio que podíamos intuir, pero lo hemos ido puliendo, hemos ido aprendiendo y mejorando la gestión.»

«Pero nos compensa vivir aquí —aseguran—. Ver el Cadí cada mañana, hacer felices a nuestros huéspedes, leer sus comentarios después de su estancia, las valoraciones, ver que entienden y disfrutan de nuestra propuesta y que somos, para muchos de ellos, su residencia en la Cerdanya. Que nuestros hijos estén creciendo aquí, también es muy importante. Seguro que es algo que les quedará para siempre, hagan lo que hagan o vivan allá donde esté su futuro.»

«El hecho de trabajar y vivir en la misma casa tiene pros y contras. Lo gestionamos todo nosotros y eso requiere mucha implicación. Pero, sin duda, nos compensa vivir aquí, ver crecer a nuestros hijos y hacer felices a nuestros huéspedes.»

Disfrutar de la naturaleza durante las cuatro estaciones

En Cal Calsot, la naturaleza lo condiciona y lo establece todo, desde los productos que se ofrecen hasta el paisaje. Para Lidia y Marc, «estar en contacto con ella es una de las razones para estar aquí». Más allá de los días en los que tienen huéspedes, disfrutan de ella todo el año. «En el otoño, nos escapamos al bosque a caminar y, si por el camino encontramos alguna seta, ¡pues fantástico! Salimos a recoger moras para hacer mermelada, disfrutamos de los cambios de color que nos ofrecen los árboles de hoja caduca; quizás llega un frío inesperado y encendemos la estufa de leña…, con el trabajo que supone apilar las tres toneladas de roble y encina que pediremos, y que se suma a las dos toneladas de leña bien seca que ya tenemos de antes del verano… Tenemos que recoger los últimos tomates, calabazas, coles y remolachas del huerto antes de desmantelarlo, recoger el riego, vaciar y limpiar los depósitos de agua…»

«En invierno, si nieva mucho, hay que coger la pala y acondicionar el acceso a la casa, el paso hasta la leñera, el acceso al garaje. Si podemos, nos escapamos a hacer una excursión con raquetas, con la nieve acabada de caer sobre los árboles bien cargados, escuchando el silencio del invierno mientras nieva, algo maravilloso.»

«La primavera es la hora de la naturaleza en ebullición, del deshielo, de los prados de un verde intenso, de la era brotando, las flores por doquier, el Cadí al fondo aún nevado… Tenemos un hashtag en nuestro Instagram que lo recoge, #lesvoresdelscaminssónjardins. ¡Y es que es así! En verano, el trabajo es constante y ¡trabajamos mucho! Pero cuando podemos nos escapamos a unas pozas secretas.»

«La naturaleza lo condiciona y lo establece todo, desde los productos que ofrecemos hasta el paisaje, y estar en contacto con ella es una de las razones para estar aquí.»

Un proyecto repleto de cariño

Cal Calsot es un proyecto repleto de cariño, y esta realidad se transmite en todos los detalles de la masía, y también en el trato hacia los que allí se hospedan. «Tanto en la reforma como en el equipamiento y en cada uno de los detalles de la casa, hemos respetado mucho su estructura, con los materiales, sin excesos ni estridencias y huyendo totalmente de la mal entendida estética rural de aperos de labranza colgados de las paredes. Para nosotros, el descanso no es solamente la comodidad de la cama y una ducha amplia; queremos darlo también mediante la simplicidad, la ausencia, la calidad de un objeto, del ramo de flores que recogemos antes de que lleguen los huéspedes; en definitiva, a través de nuestra mirada. Creemos que todo esto refleja ese vínculo, como un todo.»

A través de su página web transmiten sus valores, proyecto y filosofía y también cuentan en esa plataforma con un buen motor de reservas para que, quien quiera alojarse en Cal Calsot, pueda hacerlo contactando con ellos directamente con las mejores condiciones y ventajas. «Obviamente seguimos en grandes portales, pero cada vez más, del mismo modo que la gente se está concienciando en consumir productos locales, también lo hace reservando directamente en los establecimientos, como es nuestro caso.»

Creen que eso hace que el perfil de cliente se identifique mucho con su propuesta. «Entienden y reciben aquello que une todo el conjunto, desde la aceitera hasta las cerámicas, desde la presentación de los platos hasta los tejidos de la ropa de cama. Aquellos que comparten nuestra mirada nos lo transmiten de palabra y se muestran encantados, ¡y eso es una gran satisfacción! Tenemos unos libros para los huéspedes en los que, de su puño y letra, nos describen, dibujan y narran su experiencia. Los comentarios en Google o Tripadvisor son excelentes pero estos libros en papel son y serán lo que quedará de todo esto, como una recopilación de la felicidad de la gente, que es, en definitiva, el motivo de nuestro trabajo.»

«Nuestros huéspedes entienden y reciben aquello que une todo el conjunto, desde la aceitera hasta las cerámicas, desde la presentación de los platos hasta los tejidos de la ropa de cama. Tenemos unos libros en los que, de su puño y letra, nos describen, dibujan y narran su experiencia. Son una recopilación de la felicidad de la gente.»

Un tejido más productivo y con valores

Uno de los ejes del proyecto es la red tejida con los productores locales y asociaciones que defienden valores comunes para fomentar, entre otros, la economía del territorio, el ecoagroturismo, y disminuir la huella de carbono. «Ese ha sido, desde el principio, uno de los ejes de Cal Calsot. El proyecto nos ha permitido conocer el territorio y sus gentes, aparte, obviamente, de darlo a probar a nuestros huéspedes. En los últimos años, la toma de conciencia en estos ámbitos se ha ido extendiendo —una satisfacción— y ha dado a luz a iniciativas como la Asociación Agroalimentaria de Cerdanya, en la que productores, restauradores y alojamientos que creemos en esos valores nos unimos para conocernos y hacerlo posible. Es fantástico, ¡nos encanta poder explicar que ponemos cara a todo lo que servimos en la mesa! Sin embargo, también es cierto que hay quien se lo toma más como una oportunidad, o como una línea de marketing…, ¡pero ese es ya otro tema!»

Consideran que, aunque es seguro que ese tejido tiene una repercusión positiva para el territorio, en cuanto a sostenibilidad, economía local y circular, no deja de ser una tendencia todavía minoritaria. «Grandes superficies se han implantado en la zona, en detrimento de mercados históricos como el de la Seu, o el de pequeños comerciantes en Bellver, entre otros. Es complicado cambiar los hábitos de consumo, ¡pero poco a poco hay más conciencia!»

Lidia y Marc también trabajan con asociaciones y entidades que promueven valores como la integración social: «hacen un excelente trabajo, ya no solo de integración sino también profesionalmente, y poder colaborar con ellas es fantástico. Lo que no entiendo es por qué no está más extendido y se regula y se establece un ratio mínimo de integración en las empresas. Nos gusta poder poner nuestro granito de arena y, en contrapartida, trabajar con estos colectivos aporta un valor añadido a nuestro negocio».

«Con proyectos como por ejemplo la Asociación Agroalimentaria de Cerdanya, en la que participan productores, restauradores y alojamientos con unos valores comunes, ¡nos encanta poder explicar que ponemos cara a todo lo que servimos en la mesa!»

Las prioridades

En cuanto al respeto y la protección del medio ambiente, las prioridades de Cal Calsot son más que evidentes, un aspecto que también se traslada, por ejemplo, al tipo de actividades que proponen a sus huéspedes. «La verdad es que no somos unos ultramilitantes del turismo sostenible; simplemente proponemos aquello que encaja con nuestra manera de ser, que no deja de estar en consonancia con lo que proponemos como alojamiento. Todo forma parte del mismo hilo conductor; recomendar una salida con quads o buggies no nos sale del corazón, ¡la verdad!»

Hablamos del futuro del entorno y de sus posibles cambios, fruto de la voluntad de una parte de la sociedad de regresar a las raíces y al medio natural: «lo que ya es evidente es que la vida en la ciudad se está complicando cada vez más. La gente se ve obligada a marcharse y replantearse muchas cosas. Y no es fácil, irse de allí. Tenemos amigos que, al tercer día de estar aquí arriba, ¡han de enchufarse a un tubo de escape para compensar tanto aire puro y tanta calma! Estamos exagerando, claro, pero es cierto que otros se plantean o se han planteado ya convertirse en pastores, producir queso, gestionar campos, apostar por una agricultura más sostenible y ecológica…; es esa parte de la sociedad la que interesa que venga, aunque muchas veces es complicado. La especulación inmobiliaria también es un problema para poder establecerse aquí, en la Cerdanya, con unos precios pensados para esquiadores y jugadores de golf… Si no se implantan políticas reguladoras sobre ese aspecto, todas esas ilusiones y proyectos tendrán que buscarse otro territorio, y es una lástima».

«Hay quien, en la ciudad, ya se plantea un cambio: convertirse en pastor, producir queso, gestionar campos, apostar por una agricultura más sostenible y ecológica…; ¡es esa parte de la sociedad la que es más interesante que venga!»

Hace ya nueve años que abrieron sus puertas y confían en seguir adelante: «de momento seguimos animados y suponemos que nos iremos adaptando según nuestras necesidades u otras inquietudes, esperando poder mantener vivo Cal Calsot, conservando su esencia».

Fotografías realizadas por Anna Sastre (@motiva).



Cal Calsot

La casa rural con encanto para desconectar y disfrutar de la naturaleza

C/ Tossal, 2
25725 Montellà de Cadí
Cerdanya (Lérida)

Tel.: 973 515 369 (de lunes a sábado, de 9.00 h a 13.00 h y de 15.00 h a 19.00 h)

www.calcalsot.com
casarural@calcalsot.com

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Personas de contacto: Lidia y Marc

La Estiva. Escuela de Pastoreo de Aragón

La Estiva es la primera escuela de pastores establecida en Aragón, creada con el objetivo principal de dar valor a la ganadería extensiva y de montaña mediante la formación. Además, pretende dotar el territorio con una herramienta útil capaz de favorecer el asentamiento de personas en núcleos rurales poco poblados, y revertir la tendencia al abandono de esos pueblos. Ver productor

Zacarías Fievet

Zacarías Fievet es pastor de alta montaña desde los 18 años, un oficio que compagina con su pasión por la fotografía. Formado en un grado medio de agricultura y ganadería, Zacarías Fievet ha vivido desde pequeño el pastoreo, que aprendió de sus padres, en el valle de Benasque... Ver productor

Atelier Serraspina

Atelier Serraspina se dedica al diseño y la confección artesanal, y por encargo, de vestidos “de época atemporales” con tejidos de alta calidad que pueden llevarse con total comodidad y que, además, favorecen la figura. Ver productor

Bruma Ceramics

Con Bruma Ceramics, Cristina Pallàs tiene como objetivo elaborar con esmero y conciencia piezas cerámicas de manera artesanal. Con la influencia del arte japonés y el gusto por la belleza que se encuentra en la imperfección, dispone de momento de una única colección, Freckles, constituida por piezas destinadas a formar parte de la vajilla, como platos, vasos, tazas y boles. Ver productor

Hotel Tierra Buxo

Hotel Tierra Buxo es un establecimiento solo para adultos de 5 habitaciones, alguna de ellas con bañera de hidromasaje integrada en la habitación. Está ubicado en un edificio de nueva construcción, pero con mucho carácter y una decoración muy cuidada. Ver productor

Motiva

Diseñando identidades corporativas, desde el Pirineo Ver productor

Pirineo Literario

Pirineo Literario es una iniciativa surgida en Aragón con el objetivo principal de dar valor a toda una serie de rutas excursionistas por el Pirineo a través de la relación que establecen con la creación literaria, tanto por parte de autores clásicos como de autores contemporáneos. Ver productor

Bramby Supply Co.

Delantales hechos a medida y artículos de piel de alta calidad Ver productor

Tulipmania

Tulipanes y dalias del Prepirineo catalán Ver productor

Art en Vidre

Objetos decorativos y obras de vidrio con alma, con metales y elementos naturales del territorio Ver productor

Txordi Ricart

Txordi Ricart se inició profesionalmente en el mundo de la madera haciendo carteles. Poco a poco fue ampliando horizontes y empezó a experimentar a través de obras artísticas de todo tipo, desde un estilo más realista hasta un estilo más figurativo y simbólico. Ver productor

Debosc

Agroecología consciente y pollos criados en un bosque de montaña, a más de 1.000 metros de altitud Ver productor

NaturaLlibres

Meritxell-Anfitrite Álvarez Mongay, licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona y máster en Periodismo Cultural por la Universidad San Pablo CEU de Madrid, está al frente de NaturaLlibres, una librería-refugio situada en la pequeña localidad de Alins Ver productor

Tresors del Cadí

David Masferrer es el responsable de Tresors del Cadí, una explotación de agricultura ecológica situada en el pequeño núcleo de Montferrer, en la comarca del Alt Urgell, dentro del Parque Natural del Alt Pirineu. Ver productor

Camino de los Buenos Hombres

La travesía del Camino de los Buenos Hombres abarca diferentes comarcas catalanas y francesas a lo largo de los aproximadamente 200 kilómetros de recorrido. Ver productor

Botanica

Botanica es sinónimo de ropa de calidad teñida y estampada a partir de plantas tintóreas de las cuales Sara extrae los colores. Ver productor

Can Pastoret

En Can Pastoret producen carnes naturales y saludables, de acuerdo con las normas de la producción ecológica y practicando la ganadería extensiva, basada en el aprovechamiento de los prados y los pastos de montaña. Ver productor

Orígens UNESCO Global Geopark

El Geoparque Orígens tiene como uno de sus principales objetivos la divulgación del territorio y de su patrimonio geológico, paleontológico, minero, natural y cultural. Ver productor

Patés de L’Aínsa

Los productos de Paté de L'Aínsa se caracterizan por ser ecológicos y por estar elaborados con materias primas de alta calidad. Ver productor

Cal Mandrat de Montellà

El Campgran de Cal Mandrat es sinónimo de un vino blanco fresco y ecológico, único y de altura. Se trata de un Riesling y Gewürztraminer, que bebe de las viñas localizadas en las tierras fértiles de la alta montaña. Ver productor

Cerámica Marta Danés

Marta Danés diseña y elabora a mano, artesanalmente, piezas exclusivas e irrepetibles de cerámica con sello propio y destinadas a un uso cotidiano. Ver productor

Cal Andreuet

En Sorribes, a 1.400 m de altitud, se encuentra Cal Andreuet, un proyecto familiar de agricultura ecológica que tiene como objetivo, entre otros, poner en valor el rico patrimonio agrario y cultural del valle de Gósol. Ver productor

Cal Felipó

En Cal Felipó cultivan una decena de variedades distintas de manzanas, alguna de las cuales, como la Pasquina, está ya casi olvidada. Ver productor

Llivins

En Llivins, la montaña es parte implícita del proceso de creación: se aprovecha la altitud, la climatología extrema, la amplitud térmica, la orientación este-oeste que garantiza una gran insolación... Ver productor

Safrà del Montsec

En Safrà del Montsec intentan ser transparentes y coherentes en todo lo que hacen, y lo demuestra el hecho de que tardaron más de seis meses en encontrar los envases que utilizan, unos frascos de vidrio reciclado, un claro ejemplo de sostenibilidad. Ver productor

El refugio de la Feixa

La Feixa es un refugio pequeño, íntimo y acogedor, único, situado en un llano rodeado de bosque de pino negro. Con reserva previa, se sirven comidas, se puede pernoctar y se aceptan mascotas. Ver productor

Alfarería Blanca Alfonso

Con el torno, Blanca Alfonso de la Riva da forma artesanalmente a sus piezas, obras de arte que expresan una parte de su esencia y que se pueden utilizar a diario. Ver productor

Sergio Padura

Sergio Padura se define como un coleccionista de momentos. Ver productor

Cesc Capdevila i Torrell

Cesc Capdevila i Torrell gestiona la ruta de senderismo Ramat de Camins, trabaja como guía intérprete y de montaña, es profesor de futuros guías de montaña en el instituto de la Pobla de Segur y coordinador de los Festivales de Senderismo de los Pirineos. Ver productor

Museo de Caminos

El Museo de Caminos es una reserva viva de senderos, cultura y patrimonio en el Valle de Siarb, en el Pallars Sobirà. Ver productor

Boumort Indòmit Ecoturisme

Boumort Indòmit Ecoturisme es una cooperativa que apuesta, desde la economía social, por fomentar la conservación de la biodiversidad y el patrimonio cultural del espacio natural protegido de Boumort. Ver productor

Centre d’Art i Natura Farrera de Pallars

Desde 1996, el Centre d'Art i Natura (CAN) de Farrera funciona como residencia de trabajo para artistas e investigadores de todo el mundo. Ver productor

Projecte Boscos de Muntanya

La actividad principal del Projecte Boscos de Muntanya consiste en promover estancias/campamentos semanales en el bosque entre los meses de julio y septiembre. Ver productor

Sal dels Pirineus – El Salí de Cambrils

Marta y Sergi ofrecen visitas guiadas al Salí de Cambrils. Ver productor

Gratitud Pallars

Gratitud Pallars es un proyecto de responsabilidad social y turística, que se basa en el cuidado y el cariño hacia la naturaleza y el paisaje. Ver productor

Ramat de camins

Ramat de Camins propone recorrer el eje vertebral del Pirineo catalán más auténtico, en tres grandes etapas que transcurren por caminos ancestrales y que permiten conocer los maravillosos paisajes de los Pirineos. Ver productor

Formatgeria de Montmelús

En la Formatgeria de Montmelús, a 1.600 m, se dedican, principalmente, a la producción artesanal de queso a base de leche cruda que obtienen de las más de 80 cabras de su rebaño. Ver productor

Vital

VITAL propone una nueva forma de colaboración y conexión entre diferentes culturas y colectivos en relación al arte popular de las montañas de los Pirineos y los Andes, en Perú, explorando qué tiene este en común y qué lo conecta. Ver productor

Cal Majuba

La calidad de la leche es la esencia de su manera de trabajar, de modo que en Cal Majuba cuentan con un rebaño propio de aproximadamente 180 ovejas de raza Assaf. Ver productor

Refugio de Cuberes

El Refugio de Cuberes es el único refugio con guarda de la Reserva Natural de Boumort y funciona como un pequeño hotel de montaña. Ver productor

La Vella de Romadriu

Desde mediados de 2018, con La Vella de Romadriu, Marta elabora cerámica utilitaria creada en Oliana e inspirada en el Pirineo. Ver productor

Taüll Orgànics

En Taüll Orgànics se elaboran principalmente productos de uso tópico. Ver productor

Patata Ecològica de la Cerdanya

En Mas Montagut se dedican principalmente a la producción y venta de patata ecológica de tres variedades, Kennebec, Monalisa y Red Pontiac, y lo hacen respetando los ritmos de la tierra y los animales. Ver productor

Alfolí de la Sal y salinas de Gerri de la Sal

En el municipio de Baix Pallars existe un emplazamiento de montaña en el que la sal es la gran protagonista: Gerri de la Sal. Ver productor

Llum del Cadí

En el año 2015, en Llum del Cadí empezaron a producir sus dos vinos: el vino blanco, con riesling, y el vino tinto, con pinot noir, dos variedades de uva que se producen tradicionalmente en el norte de Europa, donde el clima es más frío. Ver productor

L’Esquella

La esencia de L'Esquella se basa en la naturalidad y la calidad de los productos que ofrecen. Elaboran sus productos con leche fresca que recogen diariamente, procedente de vacas y cabras que pastan a los pies del Cadí. Ver productor

Prat de Sala

El Parc de les Olors Prat de Sala es un espacio dedicado al cultivo ecológico de plantas aromáticas y medicinales. Ver productor

Herbes de l’Alt Pirineu

Gemma y Pedro, con Herbes de l'Alt Pirineu, cultivan 80 plantas aromáticas y medicinales mediante procesos de producción artesanales y siguiendo criterios ecológicos. Ver productor

Formatgeria Montsent de Pallars

En la Formatgeria Montsent de Pallars elaboran quesos de forma artesanal con leche cruda y pasteurizada de cabra de los valles del Pallars y de oveja de los valles de la Alta Ribagorza. Ver productor

Liken Skis

En Liken Skis se diseñan y fabrican artesanalmente y bajo pedido esquís de madera exclusivos y singulares, con altas prestaciones y de gran calidad y durabilidad. Ver productor

Refugio Vall de Siarb

El Refugio Vall de Siarb dispone de tres habitaciones dobles, una habitación con cinco camas y otra más amplia con seis literas. El aseo es compartido y cuenta con un comedor con chimenea y una amplia sala polivalente para realizar actividades. Ver productor

Aromik

En Aromik, la pasión por la tradición remeiera y la defensa de una convivencia más esencial con la tierra y la naturaleza se refleja en sus plantas medicinales y aromáticas, escogiendo meticulosamente cuándo y cómo realizar las tareas del campo, haciéndolas con presencia. Ver productor

Cal Margarit

En Cal Margarit elaboran productos aromáticos, de cosmética y de higiene naturales de espliego de cultivo ecológico y aceite esencial de lavanda, 100% puro y natural, con certificado ecológico CCPAE. Ver productor

Ca de Llibernal de Noals

En Ca de Llibernal de Noals elaboran y envasan artesanalmente miel de montaña 100% natural. Ver productor

Sarasak

En la sierra de Montgrony, Sarasak es un proyecto de creación textil artesanal que nació fruto del cariño por el territorio y la creatividad de su impulsora, Sara Planella Jurado. Ver productor

Borda Marengo

En Borda Marengo Marina vive con las ovejas y de las ovejas que pastan libremente. Produce entre 4.000 y 5.000 quesos al año, que vende desde mayo hasta acabar las existencias. Ver productor

Cal Calsot

Cal Calsot es un alojamiento con una capacidad máxima para 12 personas. Se trata de un espacio de tranquilidad en el que sus 5 habitaciones disponen de unas excelentes vistas, son amplias y confortables, luminosas, sin televisor y con baño privado. Ver productor

Penélope Clot

En sus composiciones, de formatos diversos, destacan capas superpuestas de distintas texturas, transparencias, formas y colores armónicos, composiciones geométricas y evocaciones paisajísticas, y se refleja la utilización de múltiples técnicas. Ver productor

Gall Fer Socks

Gall Fer Socks, una gama de calcetines técnicos para la práctica del esquí, el snowboard o cualquier otra actividad de invierno, fabricados y desarrollados con el objetivo de maximizar la sensación de confort y protección dentro de las botas. Ver productor

Jabones del Pirineo

En Jabones del Pirineo hacen jabones elaborados artesanalmente siguiendo el proceso tradicional de saponificación en frío, para conservar las propiedades de sus ingredientes. Ver productor

Gratacool

Gratacool® se dedica a la comercialización del fruto de la rosa silvestre (Rosa canina), el escaramujo, muy abundante en el Pirineo y con un alto contenido en vitamina C. Ver productor

Bodegas Bal Minuta

En Bodegas Bal Minuta se dedican a la producción de vino en esa zona así como en Embún y en Rapún, en el Valle de Tena y en el Valle de Hecho. Ver productor

Cal Rossa

Cal Rossa es un establecimiento de turismo rural con capacidad para 23 huéspedes que ofrece la posibilidad de reservar la casa entera o bien los apartamentos por separado. Ver productor

Poterie La Ferme

En Poterie La Ferme trabajan el gres, cerámica de alta temperatura, de forma 100% artesana. Ver productor

Fundación Miranda

La Fundación Miranda nació en el año 2008 con el objetivo de rescatar caballos que viven situaciones de maltrato, aislamiento o abandono y ofrecerles una vida digna. Ver productor

Bauma de les Deveses

Un proyecto que pretendía recuperar un espacio agrícola único con la finalidad de obtener un vino ecológico de altura de gran calidad. Ver productor

El Gall Negre, Cerveses i Aiguardents

En El Gall Negre elaboran principalmente cerveza artesana con un ingrediente que determina su carácter, el agua pura que baja directamente del Cadí. Ver productor

Mermeladas La Marmita

En Mermeladas La Marmita se elaboran de manera artesanal mermeladas de todo tipo (de cabello de ángel, de calabaza y naranja, de pera y grosella, de zanahoria y naranja. Ver productor

Roser Guix

En sus obras, Roser Guix Torrents recrea, con autenticidad y sinceridad, el mundo en el que vivió de niña y de joven, habla de cambios sociales y de la evolución de la familia y el individuo en el seno de la sociedad. Ver productor

30 Cabres

En 30 Cabres hacen quesos artesanos de leche cruda de las cabras de su propio rebaño, productos de alta montaña y comprometidos con el entorno. Ver productor

El Camino ganadero de Marina

El Camino ganadero de Marina recorre Cataluña de norte a sur, desde los pastos de verano en las montañas de la Cerdanya, hasta los de invierno en el Penedès-Garraf. Ver productor

Geoparque Mundial UNESCO Sobrarbe-Pirineos

El Geoparque de Sobrarbe-Pirineos incentiva un turismo respetuoso con los valores auténticos de territorio (geoturismo) y promueve la investigación, la didáctica y la divulgación de estos valores. Ver productor

Asociación Llibre del Pirineu

En el Pirineo se consolida una pequeña industria editorial, aparecen nuevas librerías e iniciativas en pequeños núcleos de población y la creación literaria sigue creciendo con autores ya consagrados y la aparición de nuevos talentos. Ver productor

Cal Casal de Ossera

Núria en Cal Casal elabora manualmente más de 50 variedades de mermeladas artesanas, de autora y de altura, sin conservantes ni aditivos artificiales. Ver productor

Danaedas

Las manos de Danae Clot y el torno se fusionan para dar vida al universo de creaciones artesanales de Danaedas: elementos de decoración, colgantes, platos, vajillas, boles, hueveras, botes de cocina... Ver productor

La Escuela de Pastores de Cataluña

Nacida en el año 2009, la Escuela de Pastores de Cataluña es un proyecto formativo que se propone dinamizar la payesía en el ámbito rural. Ver productor

L’aranyonet

Desde el obrador de L'aranyonet se producen artesanalmente y siguiendo el proceso tradicional mermeladas de producción limitada y de alta calidad. Ver productor

Philippe Lavaill

Nacido en Perpignan, Philippe Lavaill es un escultor y un artista polifacético con taller en la localidad de Bescaran, en el Alt Urgell. Ver productor

Hotel de Montaña Uson y micro-cervecería Pirineos Bier

El Hotel de Montaña Uson es un acogedor alojamiento rural de montaña, construido con piedra y madera según la normativa del valle, y que se abastece con energías propias y renovables. Ver productor

La Fábrica de Lanas de Arsèguel

La visita a las instalaciones de la Fábrica de Lanas de Arsèguel permite conocer la trayectoria de la industria de la lana tradicional. Ver productor

El Museo de las Trementinaires

En el Museo de las Trementinaires se explica el oficio que ocupó a buena parte de la población femenina del valle a partir de mediados del siglo XIX y que tomó su nombre de la trementina, el remedio que más popularidad les dio. Ver productor

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