Aromik

Maria y Àlex son los nuevos responsables de Aromik Plantes Aromàtiques. Han tomado recientemente el relevo a Aroa y Miquel, los anteriores propietarios, que les han traspasado el proyecto nacido en 2016, y también su compromiso y pasión por el trabajo bien hecho. Dicen que les han dejado el listón muy alto, pero están seguros de que estarán a la altura, para seguir ofreciendo, con la misma filosofía, plantas medicinales ecológicas, infusiones y condimentos de gran calidad, desde Gombrèn, en el Ripollés, a 919 m de altitud.

Plantas aromáticas de producción ecológica, infusiones y condimentos

Un sueño hecho realidad. Así es Aromik para Maria y Àlex. Un destino y a la vez un inicio, el principio de un viaje hacia un nuevo hito. “Hace años que queríamos hacer un cambio, apostar por una vida más sostenible y ligada a la naturaleza. Buscábamos la forma de poder unir trabajo, pasión y vida sostenible, y de pronto apareció Aromik. No nos lo pensamos demasiado; desde el primer momento sentimos que habíamos encontrado nuestro lugar.”

Procedentes del mundo de la artesanía, en diciembre de 2019, en una feria, una compañera les comentó que Aromik, el proyecto que habían desarrollado Aroa Lapuente y Miquel González, se traspasaba. Se les presentó así la oportunidad, el golpe de suerte que les conduciría a Gombrèn. “Àlex y yo decidimos ir a verlo, por curiosidad —todavía no existía en nuestros planes inminentes la idea de crear un proyecto así— y cuando llegamos y conocimos a Aroa y Miquel, y nos explicaron todo lo que habían construido, nos enamoramos del lugar, de los campos, de la zona y de todo lo que englobaba el proyecto.”

Aromik ya tenía relevo.

Explicar quiénes son y aprender de la naturaleza

Se presentan como dos personas alegres, inquietas, trabajadoras y convencidas de que otro mundo es posible; vinculadas a la vida natural y a la alimentación de calidad y consciente; amantes de la cultura de la tierra, de la artesanía de las cosas hechas con amor. Para nosotros Aromik representa la posibilidad de apostar por una vida más sostenible, autosuficiente, y contribuir, de algún modo, a crear un mundo en el que el consumo responsable, el cultivo respetuoso de la tierra y la agroecología sean los protagonistas.”

La pasión por el mundo de las plantas medicinales y aromáticas forma parte de su esencia. Àlex, ingeniero agrónomo y con una amplia experiencia en agricultura, dice que ha sido siempre un payés sin tierras, un enamorado del reino vegetal, de los bosques y de los ecosistemas. Interesado por la tierra y todo lo que le rodea desde bien pequeño, ha buscado incansablemente la manera de conseguir una agricultura consciente y coherente, pasando por la agricultura ecológica, regenerativa y biodinámica.

Para Maria, las plantas medicinales, sus propiedades y la autogestión de la salud son las protagonistas de su vida desde hace años. Formada en fitoterapia y aromaterapia, y con una marca de cosmética natural y ecológica propia, explica que, si hay que buscarla, seguramente la encontrarás recolectando por los bosques, releyendo libros de botánica y buscando los beneficios que la naturaleza puede ofrecernos. Para ambos, Aromik es el lugar ideal en el que poder plasmar todo lo que son, sienten y hacen. “Un lugar en el que seguir aprendiendo todo lo que la naturaleza tiene para enseñarnos.”

“Buscábamos la forma de poder unir trabajo, pasión y vida sostenible, y apareció Aromik. Nos enamoramos del lugar, de los campos, de la zona y de todo lo que englobaba el proyecto.”

Gente de mar…¡y de montaña!

Maria y Àlex son gente de mar, “del Maresme de toda la vida”, donde crecieron entre olas y cordilleras litorales, pero son al mismo tiempo unos enamorados de las montañas y el Pirineo. Desde hace tiempo tenían claro que habría un cambio en su vida. Vivir en el Maresme y pensar en una vida ligada al entorno natural empezaba a resultarles muy difícil por la presión urbanística y la proximidad de Barcelona. Además, como jóvenes agricultores, les era muy complicado encontrar tierras con alquileres asequibles. “Teníamos claro que había que hacer un cambio hacia zonas menos urbanas y más alejadas de la metrópolis. Ninguno de los dos había estado nunca en Gombrèn aunque sí que conocíamos la zona.” La segunda parte de la historia…ya la conocemos.

En la actualidad, cada día que pasan en el Ripollés es, para ellos, un aprendizaje. Cuando les entrevistamos (a mediados de abril) hace apenas un mes y medio que están en Gombrèn y puede decirse que se encuentran en una fase de adaptación. “La vida en el campo no es tan bucólica como la pintan, y la autosuficiencia implica muchos cambios en la actividad diaria. El cuerpo ha tenido que adaptarse a un trabajo mucho más físico, a la gestión de multitud de pequeñas cosas necesarias para el día a día y para el funcionamiento de la masía, al cuidado de los dos burros que tenemos, al manejo de algunas herramientas…” Pero también son muchos los condicionantes emocionales: “Estamos algo más lejos de la familia, vivimos en un lugar en el que no hay vecinos al otro lado de la calle, y nos sentimos parte de las montañas. Alejarnos del ruido y de las prisas, y encontrar una nueva manera de sentir cómo avanza el tiempo, es un aprendizaje diario que nos llena de fuerza y hace crecer nuestras ganas e ilusión.”

“Aromik es apostar por una vida más sostenible, autosuficiente, y contribuir a crear un mundo en el que el consumo responsable, el cultivo respetuoso de la tierra y la agroecología sean los protagonistas.”

Aromik o una nueva vida

Asumir el traspaso de Aromik les ha implicado cambios en todos los sentidos. Afirman que ha sido un paso en firme hacia una vida más coherente con su forma de entender el mundo. “Acabamos de coger el ritmo. Hace un mes y medio que estamos aquí, hemos hecho el mantenimiento de toda la valla que protege los campos, y estamos arrancando las malas hierbas, ya que las plantas están empezando a brotar. Las tareas diarias son de lo más variado: hay días en los que cortamos leña para la caldera de biomasa que utilizaremos para el secadero, otros en los que mimamos las plantas, el plantel, el compost, en los que ponemos a punto nuestro huerto. Hay días de oficina y otros en los que envasamos y etiquetamos una a una nuestras infusiones. Por el momento, en el proyecto estamos nosotros dos, pero Aroa y Miquel nos están acompañando en todo el proceso para que podamos coger bien el relevo de Aromik y ofrecer la gran calidad que ellos han estado ofreciendo durante años.”

Contribuyen a la recuperación de la tradición remeiera, asociada al uso de plantas con fines curativos, y defienden, como antes lo hicieron Aroa y Miquel, una convivencia más esencial con la tierra y la naturaleza. Nos explican que trasladan esta pasión a sus plantas aromáticas y medicinales en cada etapa del proceso de elaboración, poniendo mucha atención en cada labor, escogiendo meticulosamente cuándo y cómo han de hacerse los trabajos del campo, y hacerlo todo de manera muy consciente, con presencia. “Nos gusta explicar que, a la hora de realizar una tarea pesada como quitar las malas hierbas, si pones atención en todo aquello que le estás dando a la planta que estás cuidando y haciendo crecer, puedes sentir cómo esa planta está más contenta, y también la importancia de todo lo que estás haciendo. ¿Y qué puede haber de más agradecido que ver cómo crece una planta, florece espléndida, en parte gracias a los cuidados que tú les estás dando? Defendemos así la labor hecha con las manos y el alma.”

Defienden una convivencia más esencial con la tierra y la naturaleza y trasladan esta pasión a sus plantas aromáticas y medicinales, realizando cada tarea del proceso de elaboración con presencia, con las manos y el alma.

Diez plantas aromáticas y medicinales autóctonas

En Aromik cultivan diez plantas aromáticas y medicinales diferentes, desde lavanda hasta tres variedades distintas de menta, hierbaluisa, salvia… Todas ellas son autóctonas y propias del territorio. “Ayudamos a preservar bosques y paisajes, aprovechando algunas antiguas zonas de pastoreo para instalar los cultivos. Nuestra forma de trabajar no se entiende si no es con la utilización de todos los recursos naturales que tenemos a nuestro alcance. Por este motivo, todos los cultivos son ecológicos y, por lo tanto, preservan e incrementan la biodiversidad y la fertilidad de la zona. Propiciamos la salud de la flora y la fauna de nuestro entorno. Y es que las plantas aromáticas y medicinales, pos sus características fisiológicas, colaboran ya por sí solas muchísimo en la harmonía del medio. Un gran ejemplo es cómo atraen fauna auxiliar, como por ejemplo una gran diversidad de polinizadores.”

Una de las particularidades de Aromik es que el proyecto tiene muchas vertientes: el cultivo de las plantas, su secado, el envasado —en envases biodegradables— y la comercialización de manera que puedan consumirse en forma de infusión o bien como condimento para la cocina. En cuanto a estructura, cuentan con una hectárea de cultivo, un secadero, un obrador en el que envasan y manipulan las plantas, y una página web desde donde comercializan sus productos.

En Aromik cultivan diez plantas aromáticas y medicinales distintas, todas ellas autóctonas y propias del territorio. Todos los procesos de producción son artesanales, manuales y siguen criterios ecológicos.

Procesos manuales y ecológicos…para un resultado óptimo

Todos los procesos de producción de las diferentes variedades son artesanales, manuales y siguen criterios ecológicos. En Aromik, Maria y Àlex realizan manualmente la gestión de la fertilidad del suelo, con la preparación de los distintos  compostajes y la elaboración de fermentados. Asimismo, una parte de la gestión de las hierbas adventicias la hacen con la ayuda de un pequeño tractor para arar y pasar los finggers (herramienta para rascar y desherbar cultivos superficialmente),  y la otra parte la realizan manualmente, con la ayuda de un buen mulching (acolchado). Tratan las plagas y enfermedades de los cultivos con fitosanitarios de extractos vegetales, que aplican —también manualmente— con mochila. Finalmente, la recolección, la poda y la selección las hacen…a mano, claro, con la ayuda de pequeñas herramientas, haciendo del mismo modo el secado, el triturado y el envasado.

El resultado son unas plantas aromáticas de gran calidad: “Las plantas medicinales a más de 1.000 m de altura segregan más cantidad de principios activos y, por lo tanto, su calidad es más alta. Al realizar un cultivo respetuoso y ecológico, las plantas conservan todas sus cualidades aromáticas y medicinales. A nivel gustativo, esto proporciona unas infusiones con unos aromas frescos y muy agradables al paladar. Y unas plantas con unas propiedades medicinales mucho más elevadas.”

Todas sus infusiones están certificadas con el sello CCPAE —y son, por lo tanto, ecológicas—, y forman parte de la marca Producto del Ripollés. Disponen de cuatro tipos de mezclas para infusiones, DIGEST, DONA, RESPIRA y CALMA, así como hierbas al gusto: salvia, serpol, hisopo, menta chocolate, menta marroquí, hierbaluisa, ajedrea, menta poleo y melisa.

“Las plantas medicinales a más de 1.000 m de altura segregan más cantidad de principios activos y, por lo tanto, su calidad es más alta. Al realizar un cultivo respetuoso y ecológico, las plantas conservan todas sus cualidades aromáticas y medicinales.”

Sentir la diferencia, ser conscientes

Para Maria y Àlex, Aromik es mucho más que un proyecto que promueve la tradición remeiera: “Creemos que es una manera de seguir creando consciencia, de acercar el conocimiento de las plantas aromáticas y medicinales a la población; una manera de fomentar el consumo responsable y de proximidad, apostando por pequeñas producciones y de gran calidad. Evitamos al máximo los intermediarios. Y acompañamos a las personas para que puedan mejorar su salud con la ingesta de plantas medicinales.” Es, además, una apuesta de futuro: “Tal y como está el mundo y nuestro planeta, necesitamos más que nunca seguir generando nuevos espacios que puedan dar lugar a iniciativas como esta. La Tierra no espera, y desde Aromik creemos que el consumo de proximidad es el único camino para reducir nuestro impacto ambiental.”

Saben que a veces cuesta que los consumidores aprecien el esfuerzo que supone el cultivo ecológico a esta altitud y el hecho de que el precio refleje esta singularidad: “Les diríamos que prueben nuestras infusiones. Y que las comparen con otras procedentes de grandes cultivos industriales y sin alma. Porque ellos mismos podrán sentir la diferencia. Al mismo tiempo, les diríamos que piensen que empresas como la nuestra no lo tenemos fácil: somos dos personas que gestionamos los campos, el envasado, el trato con la clientela, la contabilidad, las llamadas, la web…, y que hacemos de nuestro negocio nuestro modelo de vida. Obviamente, los precios de un supermercado serán muchos más bajos que los nuestros, pero está claro que ese dinero servirá para seguir fomentando el consumo industrial, el maltrato hacia los productores, y para seguir alimentando la rueda consumista del mundo en el que vivimos. Cuando compras a Aromik o a pequeños productores, escoges apostar por la gente, por el respeto a la naturaleza. Y sabes que, para las dos personas que hacen que ese producto llegue hasta tu mesa, cada momento del proceso es importante y lo han hecho con pasión y entusiasmo, y eso, ya se sabe, se nota en cada sorbo de cada infusión.”

“Aromik es una manera de seguir creando consciencia, de acercar el conocimiento de las plantas aromáticas y medicinales a la población; una manera de fomentar el consumo responsable y de proximidad, apostando por pequeñas producciones y de gran calidad.”

Una invitación a conectar con la naturaleza

Visitar y conocer de primera mano cómo trabajan en Aromik o pasear por sus campos es posible. Maria y Àlex organizan visitas a los campos de cultivo para conocer, oler y tocar las plantas aromáticas que allí crecen, aprender cuáles son sus propiedades y degustar alguna de sus infusiones. Se trata de una actividad para conectar con la naturaleza, para descubrir cómo es la vida en una masía del Ripollés, para despertar los sentidos, descubrir nuevos aromas y dejarse seducir por todo aquello que el entorno puede ofrecer. Es una experiencia cercana y familiar, en la que los anfitriones explican en primera persona cómo viven y llevan a cabo cada etapa del proceso de elaboración. De momento, nos comentan, realizan visitas, pero la idea, con el tiempo, es ampliar la oferta e introducir talleres de cosmética natural, aceites esenciales, y cursos de agricultura ecológica, entre otros.

Defienden el lema “Del campo a casa”, y explican que, por ahora, para vender sus plantas, infusiones y condimentos cuentan con la página web www.aromik.cat, en la que están ultimando algunos cambios. “Además, asistimos a ferias y mercados diversos para poder estar en contacto directo con nuestros consumidores. Y tenemos una serie de restaurantes, tiendas de alimentación ecológica y farmacias que distribuyen nuestras infusiones por todo el territorio.”

Organizan visitas a los campos de cultivo para explicar el proyecto pero la idea, con el tiempo, es ampliar la oferta e introducir talleres de cosmética natural, de aceites esenciales, y cursos de agricultura ecológica, entre otros.

Ideas, proyectos y consolidación

Comentan que pertenecer a la marca Producto del Ripollés les da la posibilidad de disponer de un soporte y un acompañamiento. “Es una red en la que podemos pedir asesoramiento y formar parte de iniciativas y propuestas muy interesantes para consolidar y hacer crecer nuestro proyecto. Nos ofrece la posibilidad de establecer vínculos entre productores locales y poder trabajar en colaboración. Y darnos a conocer como productores de la zona. Tenemos asambleas, ferias y diversas actividades programadas que, de momento, no hemos podido llevar a cabo, pero estamos seguros que pronto podremos colaborar con otros productores, ya que lo consideramos vital para fortalecer relaciones y potenciar juntos el consumo de proximidad.”

Su deseo es seguir haciendo crecer Aromik, ofreciendo a sus clientes la mejor calidad. “Nos gustaría ampliar nuestra oferta de cursos y talleres, para acercar el cultivo ecológico y las plantas medicinales a la población. Pero por el momento, nuestros objetivos principales son acabar de adaptarnos bien a la zona, integrar cada rincón de este proyecto y seguir ganando experiencia. Estamos pensando también en introducir algún condimento alimenticio y alguna planta más a nuestros cultivos… Y tenemos miles de ideas que corren por nuestras cabezas, pero ya conocéis el refrán: despacito y buena letra.” Podéis ir siguiendo nuestros pasos en la redes sociales…¡y en Taste the Altitude, claro!



Aromik

Plantas aromáticas de producción ecológica, infusiones y condimentos

Mas Les Comes
Carretera de Gombrèn a la Pobla de Lillet, km 5,2
17531 Gombrèn (Ripollés)

Tel.: 972 73 08 86

www.aromik.cat
info@aromik.cat

Facebook
Instagram

Personas de contacto: Maria Puig y Àlex de Miguel

Poterie La Ferme

Cerámica 100 % artesana, creaciones hechas a mano. Ver historia

Sergio Padura

Fotografía y pasión por la montaña. Ver historia

Roser Guix Torrents

La escritora que da voz a la mujer campesina. Ver historia

Cal Felipó

Productores de manzanas ecológicas de montaña. Ver historia

Hotel de Montaña Uson y micro-cervecería Pirineos Bier

Para rodearse de naturaleza en el corazón del Valle de Hecho. Ver historia

Tresors del Cadí

Agricultura ecológica de alta montaña. Ver historia

Herbes de l’Alt Pirineu

Recogiendo los principios activos de la alta montaña. Ver historia

30 cabres

La quesería de Eller. Ver historia

Diorj Braama

Artista, pintor, músico, poeta… Ver historia

Xisqueta

Un proyecto integral de la asociación Obrador Xisqueta. Ver historia

Projecte Boscos de Muntanya

Trabajando en el Pirineo para la conservación y la mejora de bosques. Ver historia

PHILIPPE LAVAILL

Philippe Lavaill

Un artista polifacético con taller de arte en Bescaran. Ver historia

Llivins

Viticultura de altura y de montaña. Ver historia

Jabones del Pirineo

Naturaleza de altura en tu piel. Ver historia

Bodegas Bal Minuta

Las viñas más altas de la Península Ibérica. Ver historia

Safrà del Montsec

Azafrán ecológico, cosechado a mano y secado con leña. Ver historia

Gratacool

La vitamina C de la montaña. Ver historia

L’Esquella, lechería de la Cerdanya

Naturalidad y calidad como carta de presentación. Ver historia

Liken Skis

Esquís artesanales para conectar con las emociones. Ver historia

Taüll orgànics

Productos naturales de alta montaña para la salud y el bienestar. Ver historia

El Refugi de la Feixa

Un oasis de paz a 2.160 m. Ver historia

Formatgeria de Montmelús

Quesos artesanos de cabra. Ver historia

Cal Rossa

El establecimiento de turismo de naturaleza que propone una experiencia sostenible. Ver historia

Prat de Sala

Cultivo ecológico de plantas aromáticas y medicinales. Ver historia

Suscríbete a la Newsletter

Si quieres sorprenderte con nuevas historias y estar al día de las actividades que te proponemos.

¡Tu conexión con lo auténtico, en un solo clic!

Suscríbeme

© 2020 Taste The Altitude · Todos los derechos reservados · Aviso Legal y Condiciones Generales de Uso del Sitio Web · Política de Privacidad y de Protección de Datos de Carácter Personal · Cookies · Diseño Disparo Estudio